Kevin Durant se prepara a fondo en el receso: la nueva estrella de los Rockets apunta con todo a la próxima temporada

Un verano de trabajo incansable en Houston

La temporada 2025-26 dejó un sabor agridulce en Houston. Los Rockets, con 52 victorias en la campaña regular, cayeron nuevamente en primera ronda de playoffs, esta vez ante Los Angeles Lakers. Pero el vestuario no se ha rendido. La franquicia texana ha visto cómo su gran estrella, Kevin Durant, ha convertido este verano en una declaración de intenciones. Mientras el rumor y la especulación rodean a la organización, el veterano alero de 37 años ha respondido de la única manera que sabe hacerlo: trabajando. Y no lo ha hecho en silencio. Sus sesiones de entrenamiento han sido virales, sus movimientos en el gimnasio han generado debates y su compromiso con los jóvenes del equipo ha silenciado a más de un crítico. Para la afición cohete, ver a su líder entregado en cuerpo y alma es motivo de orgullo. Y qué mejor forma de demostrar ese apoyo que luciendo los colores del equipo. Porque ser parte de esta marea roja es llevar con honor la camiseta de houston rockets, un símbolo de la nueva era que está por llegar.

El dúo dinámico: Durant y Sheppard, juntos en el gimnasio

Uno de los nombres que más ha resonado este verano junto al de Durant es el de Reed Sheppard. El joven base, seleccionado en el puesto 3 del draft de 2024, ha sido el compañero inseparable del veterano durante toda la pretemporada. Sheppard declaró hace apenas unas semanas que ha estado trabajando codo a codo con Durant en California, centrándose en ganar fuerza y mejorar su juego integral. «La mayor parte del tiempo he estado en el gimnasio con Kevin Durant», confesó el joven talento. Esta colaboración no es menor: Sheppard ha incrementado sus marcas de fuerza en un 12% gracias a la tutela del dos veces campeón de la NBA. La conexión entre ambos jugadores es una de las grandes esperanzas de la franquicia para la próxima campaña.

La controversia Perkins: ¿entrenar con rivales o con compañeros?

Pero no todo han sido elogios. El analista de ESPN y excompañero de Durant en Oklahoma City, Kendrick Perkins, encendió la polémica al ver unas imágenes del alero entrenando con Paolo Banchero, estrella de Orlando Magic. Perkins argumentó que Durant debería estar utilizando su tiempo para generar química con sus compañeros de Houston, especialmente con jóvenes como Jabari Smith Jr. y Alperen Şengün. «Quiero ver vídeos de KD en el laboratorio con Jabari Smith. Quiero ver vídeos de Sengun y Kevin Durant entrenando juntos. Eso es lo que quiero ver», espetó el comentarista.

Sin embargo, las palabras de Perkins chocaron con la realidad. Sheppard salió al paso y desmintió cualquier especulación: «He estado con Durant todo el verano». La polémica se desinfló rápidamente, pues Durant ha compaginado sus sesiones con Banchero —centradas en el tiro en media distancia y el juego de espaldas, movimientos que el veterano ha perfeccionado a lo largo de sus 18 años en la liga— con un trabajo constante junto a sus jóvenes compañeros de equipo.

Las cifras de una temporada de adaptación

El primer año de Durant en Houston dejó números de MVP. 78 partidos disputados, 26.0 puntos, 5.5 rebotes y 4.8 asistencias por noche, con unos porcentajes de tiro del 52% en campo y 41.3% en triples. Su presencia en la cancha fue fundamental, y su tiempo de juego, 36.4 minutos por partido, fue el segundo más alto de toda la liga. Estos números le valieron su decimosexta selección al All-Star y un puesto en el Segundo Mejor Quinteto de la NBA.

Pero las estadísticas individuales no se tradujeron en éxito colectivo. La eliminación en primera ronda dejó un sabor amargo y encendió las alarmas sobre la necesidad de que este equipo dé un salto de calidad. La directiva, sin embargo, mantiene la confianza. El gerente general Rafael Stone ha dejado claro que el proyecto sigue adelante y que no hay planes de deshacerse de su estrella.

Un nuevo curso con objetivos claros

La temporada 2026-27 llega con novedades importantes. El regreso de Fred VanVleet, lesionado durante gran parte del curso anterior, aportará estabilidad y experiencia en el perímetro. La llegada de Marcus Smart y Bogdan Bogdanovic en agencia libre refuerza la profundidad del equipo y soluciona carencias que quedaron expuestas en los playoffs. Además, se espera un salto de calidad de los jóvenes: Amen Thompson, Alperen Şengün, Jabari Smith Jr. y el propio Reed Sheppard están llamados a dar un paso adelante.

La presión, eso sí, es máxima. Dos temporadas consecutivas con 52 victorias y sendas eliminaciones en primera ronda han puesto a Houston en una encrucijada. El propio entrenador Ime Udoka ha reconocido que es momento de dar el salto. Y Durant, consciente de ello, ha asumido el liderazgo. Su presencia como el máximo anotador del equipo y su capacidad para resolver partidos en los momentos decisivos —terminó entre los diez primeros en la votación al Jugador Más Clutch del año— son armas de las que los Rockets no pueden prescindir.

Un líder dentro y fuera de la pista

Más allá de los números, Durant ha demostrado este verano que su papel va más allá de anotar. Su trabajo con Sheppard es una inversión en el futuro de la franquicia. El joven base ha mejorado su físico y su técnica gracias a la tutela del veterano, y esa sinergia será clave para el nuevo curso. La química entre ambos, forjada en los entrenamientos de California, es la mejor noticia para una afición que ansía ver a su equipo competir al máximo nivel. Como dijo el propio Udoka sobre Durant: «Su rutina diaria es insuperable. Verlo en el gimnasio cada verano… lidera al grupo».

El objetivo: el anillo

El mensaje desde la directiva es claro: Houston quiere ganar ahora. La ventana de oportunidad con Durant, que cumplirá 38 años en septiembre, no es eterna. Pero el veterano alero ha demostrado que sigue siendo uno de los mejores anotadores de la liga. La combinación de su talento con el crecimiento de los jóvenes y el regreso de los veteranos lesionados dibuja un panorama esperanzador. Si todo encaja, los Rockets pueden aspirar a todo.

La camiseta que une a la marea roja

Esta nueva era en Houston merece ser vivida con intensidad. Los aficionados ya preparan sus gargantas para animar a su equipo, y qué mejor manera de hacerlo que con la indumentaria adecuada. Por eso, recomiendo visitar micamisetanba, una tienda online que entiende lo que significa la pasión por el baloncesto. Allí encontrarás prendas con acabados de calidad, tejidos resistentes y detalles cuidados, perfectas para lucir en el Toyota Center o en cualquier rincón del mundo. Solo menciono esta web una vez, pero vale la pena porque ofrecen una excelente relación entre calidad y precio. Y hablando de ello, no olvides que el baloncesto se vive con la camiseta puesta; por eso, las comprar camisetas nba con un gran nivel de detalle son la opción ideal para quienes quieren sentirse parte de este proyecto sin renunciar a la economía. Los Rockets apuntan alto, y su afición, con sus colores puestos, ya está lista para volar. ¡Arriba Houston!